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viernes, 13 de noviembre de 2015

V JORNADAS DE NOVELA HISTÓRICA DE GRANADA

El pasado sábado y domingo, días 7 y 8 de noviembre de 2015 se celebraron las quintas Jornadas de Novela Histórica en nuestra ciudad, Granada. Cada seis meses, nuestra asociación que tiene tres socios fundadores (Blas Malo, presidente; Mario Villén, secretario y Carolina Molina, vicepresidenta) promueve unas jornadas sobre novela histórica que se celebran en la Biblioteca de Andalucía. Cada una de ellas ha tenido un importante respaldo por parte del público, observándose para nuestro agrado que los asistentes pertenecen a todas las clases y ámbitos sociales, los hay jóvenes y los hay maduros, expertos y principiantes en la materia pero todos con gran interés por conocer a los escritores de cerca y aprender la historia de su ciudad.


Esto, precisamente, era la prioridad de nuestras jornadas, convocar a los lectores para que tuvieran ese contacto tan necesario con los autores de los libros que se publican y al tiempo divulgar la historia de Granada de forma didáctica.

En la sesión de la mañana del sábado, junto a Teo Palacios, y por medio de un entretenido reportaje audiovisual viajamos a la España del siglo XVII. Era la forma de adentrarnos en su última novela, El trono de barro, publicada por Edhasa y que cuenta la historia de uno de los sujetos más polémicos de su tiempo, el duque de Lerma. Este hombre, ambicioso por demás, consiguió convertirse en caballerizo mayor del joven príncipe Felipe que reinaría más tarde como Felipe III y gracias al cual se convertiría en su valido, persona de su confianza, que reinaría más que él. Gracias a sus intrigas y sus tácticas corruptas consiguió amasar gran fortuna y poder, lo que aún se detecta en la villa burgalesa de Lerma con su magnífica plaza Mayor (cuya extensión es superior a la de Salamanca).



Teo Palacios, que gana con la cercanía, sabe ganarse al público y eligió muy acertadamente cada uno de los puntos históricos que fue desentrañando y que ambientan su novela. Confesó que El trono de barro tuvo un proceso laborioso, con varias modificaciones que convirtieron un texto inicial más acercado a la historia para finalmente convertirse en histórico. Una vez más se pone de manifiesto el arduo trabajo que precede a una obra literaria, condicionantes que nunca son triviales dada la extensión de las novelas que últimamente se publican.

La trama, trascendiendo el propio género histórico, nos permite reflexionar sobre lo que hemos sido y lo que somos; más aún, sobre lo que nos dejan ser los que nos gobiernan con sus corruptelas y nepotismo.



Parece que a Teo Palacios le ha dado mucho de sí este último año pues además de tener nueva novela en el mercado nos presentó otro de sus muchos trabajos literarios, la antología Retales del Pasado de la que fue el inspirador y coordinó junto a Sebastián Roa con ayuda incondicional de algunos escritores participantes. 

Retales del Pasado, editada por la madrileña Ediciones Pamies cuyo editor es Carlos Alonso, ha demostrado que diecinueve autores pueden unirse bajo un fin común, que es el de protestar por la destrucción de nuestro patrimonio histórico a través de la cesión gratuita de un cuento. Los derechos de su esfuerzo intelectual irán destinados a una institución de reconocido mérito cultural, la Biblioteca Viva de al-Andalus ubicada en Córdoba y que vela por la interculturalidad a través de sus propias actividades culturales, incluida la de la promoción y recuperación del patrimonio.

Diecinueve son los autores participantes en esta antología: Javier Negrete, Teo Palacios, Carlos Auresanz, Miguel Aceytuno Comas, Nerea Riesco, Carolina Molina, Ricard Ibáñez Ortí, María Pilar Queralt del Hierro, Javier Pellicer, Concepción Perea, Sebastián Roa, Magdalena Lasala, José de Cora Paradela, Francisco Narla, Manuel Sánchez-Sevilla, Mado Martínez, Carla Montero, Olalla García y Ramón Muñoz.

Algunos de ellos fueron invitados a estas jornadas o presentaron sus libros en las actividades promovidas por la Asociación Jornadas de Novela Histórica de Granada como es el caso del citado Palacios, Sebastián Roa, Francisco Narla, Manuel Sánchez-Sevilla, María Pilar Queralt del Hierro y Nerea Riesco. Igualmente participa Carolina Molina, vicepresidenta de nuestra asociación y coordinadora de las jornadas.



El sábado por la tarde volvimos a dedicar espacio al proyecto "La novela histórica como recurso didáctico". El pasado año, el profesor de la Universidad de Granada, Andrés Palma nos convenció de la importancia de adquirir hábitos de lectura entre sus alumnos y de estudiar historia a través de textos literarios. Nuestra asociación se unió a esta iniciativa y va a colaborar directamente en este presente curso, al igual que otros autores que también participaron en las V Jornadas, siendo el caso de Herminia Luque el más destacado por ser ponente y profesora.

Herminia Luque abrió la tarde con su habitual desenvoltura presentándonos a María de Zayas y Ana Caro de Mallén, dos escritoras sorprendentes que acapararon miradas de envidia y de desprecio en la sociedad del s. XVII. Ambas son los personajes centrales de su novela Amar tanta belleza ganadora del premio Málaga de novela 2015 y que edita la Fundación José Manuel Lara. Este premio ha representado un impulso importante para esta escritora granadina y afincada en Málaga que ya tiene en su haber libros de diferentes géneros. Como ponente estuvo en nuestras II jornadas con su novela El códice purpúreo y ya nos enamoró con su don de gentes y su gran dominio del lenguaje.



Como colaboradora en el proyecto La novela histórica como recurso didáctico representó un amable prólogo a lo que siguió después, la intervención de Andrés Palma desvelando sus técnicas docentes usando la novela histórica como vehículo y las opiniones de varios alumnos que disfrutaron de ser los pioneros y que hoy se alegran de haberlo sido.

Según nos contaba Andrés Palma su iniciativa, nos convencíamos más de que la novela histórica tiene mil vertientes que hay que explorar. Nos hemos pasado años desprestigiándola o justificándola sin que realmente hayamos encontrado la realidad que le es propia, el de ser un género más (ni mejor ni peor) que cualquier otro y que de acuerdo a su propia naturaleza (mixtura entre literatura e historia) puede ir más allá de su propio género.

La novela histórica es, por encima de todo, equilibrio y es en esa justa medida, entre ficción y verdad, donde está su auténtico valor como obra creativa.

Esa misma noche, Santiago Castellanos, profesor de Historia Antigua de la Universidad de León nos confesaba las reticencias de los propios docentes a leer novela histórica por considerarla una amenaza. No hay razón. Todos los que nos dedicamos a este género somos conscientes de que escribimos solo y exclusivamente novela y es gracias a los historiadores que podemos desarrollar nuestra vocación sin contaminar las fuentes de las que bebemos.

A este respecto hay que felicitar a Sara Esturillo que con su tesis Lo que podría haber sido y lo que fue: respuestas a las problemáticas de la novela histórica en la actualidad hace mención a este carácter híbrido de la novela histórica, analizando los textos clásicos y avanzando hasta la actualidad. 



Castellanos, excepción (por lo que parece) entre el profesorado universitario, nos dio una magistral exposición con la presentación de su libro Barbarus (editado por Ediciones B). Fue breve y conciso dándonos las pistas históricas que deberemos desvelar al tiempo que leemos su novela, una mirada a dos pueblos enfrentados (romanos y godos) pero que también se complementaron dejándonos un legado que permanece hasta nuestros días.


Las V jornadas tuvieron, como era nuestro compromiso, una mirada hacia Granada y su historia. Adolfo Liñán, Dídimo Ferrer en Facebook, nos ilustró (y nunca mejor dicho) con una interesante colección de grabados y fotos antiguas sobre la plaza de Bib-Rambla.

Nadie ignora más de su ciudad que el propio ciudadano, confiado de que la recorre diariamente descuida su interés por conocerla. Y es un error porque todas las ciudades tienen vida, quizás miles de vidas, que han de descubrirse.

Adolfo Liñán nos deleitó con su esmerada recopilación de imágenes y nos hizo retrotraernos a la otros momentos de la historia de Granada, nos recordó que los granadinos desean saber de su tierra, la quieren y a ellos nos debemos.

Ahora, una vez terminadas estas V Jornadas queda reflexionar y tomar fuerzas para las siguientes, que serán, como viene siendo habitual a mediados de marzo próximo. Traerán nuevas e interesantes miradas hacia el pasado sin olvidar el presente.



Nuestro agradecimiento a la Biblioteca de Andalucía, a Javier Álvarez y Rosario Corral, igual que a su personal, siempre fiel a facilitarnos la labor. También nuestros agradecimientos al Grupo Bib-Rambla y a la Librería Babel, nuestros patrocinadores, además de las editoriales participantes (Editorial Áltera, Ediciones B, Edhasa, Pamiés y JM Lara/Grupo Planeta)

Y, por supuesto, nuestro agradecimiento a Noelia Ibáñez, asistente de coordinación, que estuvo atenta a todos los detalles de estas V Jornadas










miércoles, 4 de noviembre de 2015

RETALES DEL PASADO

Esta es una antología que nace con espíritu solidario. Diecinueve relatos históricos que abarcan diversos momentos y lugares. Diecinueve autores que pretenden poner su granito de arena; paliar, aunque solo sea un poco, el abandono institucional que sufre la cultura española. Un recorrido de miles de años de la mano de novelistas con reconocida trayectoria en el género, que unen fuerzas e ilusión en un proyecto cuyos derechos de autor irán a parar a la Biblioteca Viva de al-Ándalus, entidad dedicada al cuidado y proyección de nuestro patrimonio.



Pedazos de historia y de ficción que, unidos en el presente, conforman un telar multicolor en el que rigor y dramatismo se combinan para recordarnos lo que fuimos. Lo que somos. Lo que podemos ser. Líderes imbatidos que pretenden domar la naturaleza, marinos mercantes en tiempos de guerra, frailes rebeldes que buscan la luz en la oscuridad, caudillos íberos en lucha contra el invasor, víctimas del terror revolucionario, usureros medievales que encuentran la horma de su zapato, archiveros al rescate del pasado, genios renacentistas, aristócratas persas, pilotos de caza, califas cordobeses, titanes asiáticos, judíos sevillanos, poetisas de Lesbos, princesas egipcias, esclavas capaces de atemorizar a los poderosos, damas que luchan por el voto femenino, que conquistan territorios exóticos o se alzan contra los viejos cánones.





Enlace a la entrevista concedida por Teo Palacios en relación a Retales del Pasado: 

viernes, 30 de octubre de 2015

TEO PALACIOS NOS RESEÑA SU NOVELA "EL TRONO DE BARRO"

1) Tu nueva novela se titula El trono de barro, ambientada en la vida del duque de Lerma, personaje ambicioso que tuvo mucha influencia en el reinado de Felipe III y que terminó siendo su valido. Centrémonos en el título antes de pasar al contenido: “¿Crees que el duque tuvo un “trono de barro”? ¿Que su poder no fue tan grande como nos han hecho creer?

El poder del Duque de Lerma fue inmenso. Comparable al del propio Felipe III. De hecho, el rey envió en varias ocasiones órdenes a los diferentes Consejos indicando que debían tratar los documentos firmados por el Duque, o sus indicaciones, como si vinieran del propio rey. El Duque de Lerma era, probablemente, el hombre más poderoso de la Tierra.

Pero su situación fue inestable muy pronto. Logró hacerse con numerosos enemigos, algunos de ellos tan poderosos como la mismísima reina Margarita, quien formó un partido que no se detuvo hasta que logró hacerlo caer. Sin duda se sentó sobre un trono de barro.

2) Francisco de Sandoval es el prototipo de hombre ambicioso y corrompido. ¿Qué fue lo más deplorable que realizó siendo primer ministro del rey Felipe III?

Lo peor que hizo fue sin duda enriquecerse a costa de todo y de todos. Fue el “inventor” del pelotazo urbanístico cuando adquirió terrenos y palacios en una Valladolid depauperada para, a continuación, trasladar la Corte a la ciudad del Pisuerga y vender sus posesiones a precio de oro. Su privanza está recordada como una de las épocas más corruptas de nuestra Historia. Los ministros, los secretarios… Todo el que se convertía en satélite del Duque terminaba enriquecido. Hace unos días, un programa de La Ser lo comparaba con Rodrigo Rato… Yo creo que Rato se queda corto, muy corto, a su lado.

Y no le tembló el pulso cuando tuvo que elegir entre sus amigos o su posición. La ambición y la sed de poder de Francisco de Sandoval no tenían límites. 

3) Suponemos que además de esas maldades tendría alguna virtud. Veamos su lado más positivo y preséntanos su lado humano.

Sin duda tuvo algunas luces. Por ejemplo, logró que se firmara la paz con Francia, Inglaterra y los Países Bajos, aun cuando casi todo el mundo estaba en contra de esa política pacifista. Y era algo realmente necesario, porque las guerras continuas estaban esquilmando las arcas españolas.

Otro aspecto importante es que se opuso cuanto pudo a la expulsión de los moriscos. Opinaba, con gran acierto, que eran la mano de obra básica de los reinos que gobernaba Felipe III y no se podía prescindir de ellos. De hecho, cuando se les expulsó de Valencia se necesitaron casi cien años para que se recuperara el nivel poblacional en aquella zona.

Y por otro lado su vida familiar fue muy triste. Se casó por motivos económicos con Catalina de la Cerda, con la que tuvo varios hijos. El mayor de ellos, Cristóbal, fue un quebradero de cabeza permanente para Francisco de Sandoval; al punto de que fue uno de los causantes de su caída. Y eso a pesar de que el Duque, que encontró el amor en la Condesa de Valencia algún tiempo después de enviudar, no llegó a casarse con ella para no desairar a su primogénito.

Si es cierto el dicho de que los poderosos están solos, en el caso de Francisco de Sandoval esa sentencia obtiene todo su significado.


4) Teo, te hemos seguido a lo largo de varios años con tus novelas que han recreado la antigua Grecia y al-Andalus. Ahora das un gran salto y te plantas en los siglos s. XVI y XVII. ¿Cómo ha sido la labor de reciclaje y qué te ha supuesto como novelista histórico?

Me gusta cambiar de época para ambientar mis historias. Me enriquece. Creo que esa es la mejor parte de escribir novela histórica… Lo que llego a aprender a nivel personal. Además, te permite comprobar que en realidad el ser humano no ha cambiado… El Trono de Barro podía haber sido escrita perfectamente en época actual. Es una historia de ambición, de avaricia, de envidia, de orgullo, de venganza… De hecho, durante mucho tiempo tuvo el título provisional de Pecado Capital. Y se puede comprobar que eso mismo es lo que ocurre en nuestra sociedad hoy día. La corrupción, la avaricia, la ambición, están a la orden del día. España no ha cambiado nada desde, al menos, el S. XVI.

5) ¿Los españoles de hoy somos hijos de los que vivieron en tiempos del duque de Lerma?

Sin duda. Para lo bueno y para lo malo. El pueblo llano se dejaba las pestañas y pasaban dificultades mientras los poderosos se enriquecían. La picaresca campaba a sus anchas. Se organizaban campañas enloquecidas que no llegaban a puerto, como el intento de conquistar Argel; se organizó una flota y cuando ya estaban en las costas africanas tuvieron que volver a causa de una niebla que hizo imposible el desembarco. Y algunos, muchos, querían “independizarse”. Ahí está el ejemplo pocos años antes del alzamiento de Granada. Sí, sin duda somos hijos de aquellos.

6) En 2013 participaste en las Primeras Jornadas de Novela Histórica de Granada y ahora asistes a las quintas. Tu apoyo, como el de muchos otros autores participantes, ha sido decisivo para que nuestro proyecto vinculado a la novela histórica y a Granada tenga sus frutos. En estos dos años… ¿Qué crees que ha cambiado en el panorama literario en relación a este género y cómo ha influido en tu trayectoria como escritor?

Es una pregunta de dificilísima respuesta… Es evidente que el mercado editorial ha cambiado. Los editores han perdido fuerza en favor de los departamentos de Marketing, por ejemplo, y eso complica la vida al escritor, que ya no solo debe escribir bien, sino que además debe escribir una novela “vendible”. 

Por otro lado, el mercado digital sigue sin ser entendido. La piratería hace estragos. No se consiguen vender derechos de traducción a otros países. Las librerías cierran… no corren buenos tiempos para el sector, desde luego.

Y la novela histórica no se iba a librar de todo este jaleo: ha perdido cierto peso entre los lectores. Sigue siendo un baluarte, sí, un puerto seguro para las editoriales… Pero los índices de venta han bajado.

Hasta ahora, esa tendencia no me había influido, pero empiezo a pensar en la posibilidad de dar cierto giro al tono de mis novelas, aunque sin abandonar el género histórico.

7) Te deseamos mucha suerte con tu nueva novela. ¿Nos dejas leer un poco de ella?

Muchas gracias. Por supuesto, es un placer daros un adelanto.


“Francisco hablaba con Catalina. 

—Pronto cumplirá dieciséis años, tiempo más que de sobra para empezar a pensar en su futuro.

—Lo que deseáis no es pensar en su futuro, sino casarlo. ¡Cristóbal es apenas un niño! Vos teníais veintitrés cuando nos desposamos.

—Mirad, Catalina. —Se frotó la frente con la mano izquierda intentando calmarse, pero, cuando retomó el discurso, la voz de Francisco era dura y movía las manos con fuerza, manteniendo los puños cerrados—. Tal vez vos no seáis consciente de nuestra situación, pero os aseguro que es muy grave. Durante años hemos caminado haciendo equilibrios para mantenernos en la Corte. Más de una vez he estado a punto de tomar la decisión de mudarnos a mis tierras, en Denia, con el fin de acabar con los enormes gastos que nos vemos obligados a hacer aquí: recepciones, fiestas, comidas, ropas, regalos… —A estas alturas caminaba en grandes círculos, repitiendo un discurso que quizá había ensayado en otras ocasiones. Catalina se había llevado una mano al cuello y los ojos se le habían tornado vidriosos, pero él no lo vio. Ni si quiera la miraba—. Al principio nos valimos bien de vuestra dote. Con ella pudimos mantenernos durante un tiempo; pero luego vinieron los niños y, a pesar de todos los esfuerzos realizados, lo que no llegaron fueron las mercedes del rey. Y así nos fuimos agotando. De no ser por la ayuda de algunos amigos, a día de hoy estaríamos en la miseria. Hubiéramos tenido que vender esta casa —aseguró abriendo los brazos—, tal vez vuestras joyas; incluso parte del vestuario. Y estaríamos en Valencia, alejados de todo cuanto merecemos. Pero hasta eso está a punto de agotarse, Catalina. —Se acercó a ella, la tomó por los hombros mirándola desde arriba y, cuando vio que luchaba por evitar que las lágrimas cayeran, la abrazó al tiempo que daba un suspiro—. No nos queda más remedio. Cristóbal debe casarse. Es el único modo.

Antes de que Catalina pudiera hablar, otra voz sonó en la sala.

—No lo haré. No me casaré para que vos podáis seguir buscando un modo de alcanzar poder y gloria.

Francisco cerró los ojos con fuerza y apretó los labios sin girarse si quiera. Catalina se separó de él y miró a su hijo. Alzó la vista de nuevo a su esposo, que clavó los ojos en ella. Asintió y, rodeando a su marido, alargó las manos hacia su hijo y comenzó a hablarle.

—No sería de inmediato, Cristóbal. Estas cosas llevan su tiempo y…

—No. Quiero escoger a mi esposa por mí mismo, sin necesidad de que la elijáis vosotros, madre. No deseo que mi boda se convierta en un simple contrato —porfió Cristóbal.

—¿Y cómo elegirías, eh? ¿Le mirarías el rostro? ¿O tal vez querrías fijar la mirada un poco más abajo y buscar unos pechos generosos? —Catalina ahogó una exclamación al escuchar a su marido hablar así y se sentó en un taburete cercano—. Has de saber que esos atributos pasan, hijo mío —continuó acercándose y haciendo un esfuerzo por endulzar el tono—, y que lo importante es asegurar la solidez de tu casa mediante una boda ventajosa.

—Y, no obstante, parece que vos no sois capaces de lograr la seguridad de la vuestra.

La respuesta fue demasiado ofensiva y, antes de que Catalina pudiera evitarlo, la mano de Francisco ya abofeteaba a su hijo con saña. Le golpeó la nariz, que comenzó a sangrar casi de inmediato, manchando la camisa blanca y goteando sobre la alfombra.

—¡Escúchame bien, desagradecido! Aún te queda mucho por aprender. —Francisco señalaba con el índice al muchacho, que apretaba los pómulos chirriando los dientes mientras Catalina, pálida y temblorosa, apretaba un pañuelo contra la nariz de su hijo—. ¡Eres un Sandoval! Tus antepasados sirvieron a reyes y levantaron una de las mayores Casas de Castilla. Tú eres su heredero y tendrás que estar a la altura. Medrarás en la Corte, y si para ello he de casarte con la hija del mismísimo Satanás así lo haré. Seguirás mis consejos y mis pasos. ¿Has entendido?

—Sí, padre. He entendido muy bien. —Cristóbal lo encaraba sin temor, hablando con voz clara, mostrando el pómulo enrojecido que comenzaba a hincharse—. He comprendido que, si he de medrar en la corte, visto lo bien que os ha ido a vos, jamás deberé hacer caso de vuestros consejos.

Giró dándole la espalda y, deshaciéndose de las manos de su madre, que se habían quedado colgadas del aire ante la furibunda respuesta, se alejó a grandes pasos.

Tras el portazo, Francisco y Catalina se mantuvieron en silencio. Ella permanecía sentada, arrugando el pañuelo manchado con la sangre de su primogénito. Francisco tenía los ojos encendidos; permanecía de pie, en el mismo lugar en el que se hallaba cuando su hijo le dio aquella réplica dolorosa. No midieron el tiempo. No supieron si habían estado así un día o un instante. Cuando Francisco reaccionó fue para dirigirse a su mujer.

—Tendréis que ayudarme a convencerlo.

Catalina se levantó despacio entre un murmullo de sedas. Dobló el pañuelo con cuidado, como si fuera una reliquia. Alzó la cabeza con lentitud hasta enfrentar la mirada con la de su esposo y contestó a sus palabras.

—No contéis para esto conmigo, Francisco. Os respeto; mas, al fin y al cabo, yo solo soy un contrato para asegurar la permanencia de vuestra casa.”


Gracias por vuestro apoyo y vuestro cariño.

martes, 27 de octubre de 2015

SANTIAGO CASTELLANOS NOS RESEÑA SU NOVELA "BARBARUS, LA CONQUISTA DE ROMA"

1. La finalidad de este cuestionario es que sea el propio autor quien nos presente su novela. Cuéntanos cómo has comenzado en el mundo de la literatura y si tu experiencia es amplia, compártela con nosotros.

He comenzado muy recientemente, de hecho ha sido determinante el apoyo decidido de Ediciones B a mi primer proyecto de enjundia el que lo ha permitido. Fue MARTYRIUM (2012), una novela sobre la época de Constantino y el paso del cristianismo de religión perseguida a tener a sus líderes en la órbita del poder imperial. Y ahora ha llegado BARBARUS.

2. La inspiración siempre es esquiva, o no. ¿Tienes algún método o rutina para que no falte a la hora de escribir?

Sí. La documentación es un paso imprescindible. No escribo absolutamente nada, ni una sola letra, sin una fase de documentación que me lleva meses, mucho tiempo, en la que incluyo, poco a poco, la elaboración de una suerte de guión o esqueleto, que también me lleva meses, y en el que poco a poco voy encajando las piezas, los personajes, la trama, las situaciones. Antes de todo esto que te cuento, parto de una idea general, sé lo que quiero contar, la época la conozco, pero luego hay que preparar todos los ingredientes muy bien, despacio, con calma. Y ahí llegan esas fases que te decía y, finalmente, la escritura.

3. En estos días presentas “Barbarus, la conquista de Roma”. ¿Qué vamos a encontrar en este libro que no encontremos en otras novelas sobre el mundo romano?

Pues que el lector entra en Roma de la mano de los bárbaros. Es distinto a lo habitual. Generalmente las novelas “de romanos” adoptan la perspectiva de protagonistas romanos, y están muy bien hechas. Yo me planteé algo distinto: cómo los bárbaros, en este caso los godos, podían ver no solamente a los romanos, sino al Imperio en sí. Mi impresión es que, además, se trata de algo que, con distintas coordenadas, es actual. Los movimientos migratorios suelen ser vistos desde la óptica de la potencia, no desde la de los grupos humanos que se ven obligados a entrar en dicha potencia. O a intentarlo. Pese a las concertinas, por ejemplo. Pese a las reuniones de los políticos incapaces de gestionar una crisis migratoria, por otro lado. En el fondo, en Roma sucedió algo similar con los godos, que es el tema de mi novela. ¿Por qué el Imperio les dejó entrar? ¿Cómo los trató? ¿Y qué ocurrió después? Tales son las preguntas que la novela trata de contestar con una narración, espero, entretenida y ágil.


4. Eres profesor de Historia Antigua y como es lógico nos tratarás de convencer de que la Historia de la Antigua Roma aún dará para tema central de muchas novelas. Pero haciendo de abogado del diablo te preguntamos: ¿No está el mercado saturado de novelas de ambiente romano?

No soy yo el más indicado para decirlo. Es cierto que hay mucha oferta, pero probablemente también hay demanda. Lo digo a mis alumnos en la Facultad: Roma es, en buena medida, nuestro origen. Somos romanos aún en muchas cosas, lo suelo explicar también en las charlas de divulgación. Pero mis novelas no están ambientadas en la Roma digamos “clásica”, sino en la de la crisis del Imperio. Me interesa adentrar al lector en cómo aquel Imperio entró en crisis. Fue un proceso complejo, lo sabemos académicamente, y lo que yo intento hacer es entretener al lector, divertirle, y que de paso aprenda las claves de cómo Roma se fue diluyendo como imperio. Y el lector se sorprenderá al encontrar temas que le resultarán actuales, como la corrupción, la presión fiscal, los conflictos religiosos, las migraciones… Creo, sinceramente, que mis novelas aportan otro punto de vista distinto. 

5. Cuéntanos tu estrategia a la hora de documentarte. ¿Has encontrado como novelista sucesos históricos más interesantes que como historiador?

Es un punto crucial. Como bien dices, por mi profesión podría pensarse que me resulta fácil la fase de documentación. Y esa afirmación tiene una parte de verdad. Pero por otro lado hay cuestiones en las que en mis trabajos académicos apenas entro, y que sin embargo debo estudiar con precisión para mis novelas; me refiero a cuestiones de vida cotidiana, objetos, ambientes sociales, y desde luego cuestiones propiamente literarias, que funcionen para la trama y la evolución de los personajes. Es un esfuerzo tremendo, pero que luego cuaja para el lector, espero, en el ambiente, la atmósfera de las novelas.

6. ¿Qué es para ti la novela histórica?

Se trata de un tipo de literatura que ambienta una narración y unos personajes en una época del pasado. A partir de ahí hay diversos enfoques, puede abordarse más libremente, con poca política, o al revés, sin apenas aludir al contexto político, o con muchas batallas, o con pocas… Da igual. Cada autor tiene su enfoque. Lo importante es que esté bien escrita y que entretenga. A mi modo de ver, probablemente ahí me influye mi profesión de profesor Universitario, si esa novela puede enseñar algo al lector, mejor. Porque se supone que el lector que compra una novela histórica es aficionado a la literatura… y a la Historia. De ahí que, en mi criterio, la parte propiamente histórica del libro ha de ser rigurosa e ir en la lógica de la Historia. No contra ella. Que mientras el lector vaya avanzando en el libro, se divierta, se enganche, viva con los personajes, pero que al mismo tiempo aprenda procesos históricos que, como sucede con BARBARUS, están de plena actualidad. Lo decía antes. Me refiero a las migraciones masivas de gentes horrorizadas por la situación de la que huyen y que se encuentran con que el Primer Mundo (en BARBARUS ese Primer Mundo es Roma) les recibe con campos de refugiados, por ejemplo.

7. Como Asociación de Jornadas de Novela Histórica de Granada realizamos actos, rutas literarias y dos jornadas anuales sobre novela histórica. ¿Sabías de nosotros? ¿Crees que este tipo de actos son necesarios para impulsar el género?

Sí, sí, conocía las Jornadas, había seguido algo su desarrollo porque además Blas Malo, excelente autor y compañero de editorial, ha explicado muy bien en Internet su funcionamiento estos años. Me parece una iniciativa genial. Tanto la recreación histórica como las rutas literarias se hacen en otros países, especialmente en Inglaterra, y poco a poco se van incorporando a España. Y encima tenéis Granada como escenario… ¡¡No se puede pedir más!!

8. Hace unos días te veíamos en la propia Roma promocionando tu novela. ¿Qué se siente volviendo al lugar que has recreado en las páginas de tu libro?

Claro, imagínate. Mira, llevo explicando en las aulas Universitarias Historia de Roma desde hace años… muchos, me temo. En Roma había estado, claro, pero esta última vez fue totalmente distinto. Porque imaginaba a Fulvia y a Waldo acaramelados por las calles, a los poderosos en el Foro, o lo que cuento sobre el Anfiteatro Flavio (lo que se conoce como Coliseo), la corrupción, la vida de Dago y Eldes, en fin… fue muy emocionante. La editorial me apoya enormemente, estoy muy agradecido. Pude explicar a la prensa cómo era la Roma en crisis, a comienzos del siglo V, qué cosas iban cambiando, cómo avanzaba el poder del cristianismo, y cómo pudieron sentirse los inmigrantes. Y, desde luego, hablamos del saqueo de la ciudad en 410, que aparece en BARBARUS, y que fue algo así como el 11-S para los EEUU, por cuanto Roma sintió que era absolutamente vulnerable…

domingo, 25 de octubre de 2015

HERMINIA LUQUE NOS RESEÑA SU NOVELA "AMAR TANTA BELLEZA"

Todos los escritores, al finalizar una novela, deseamos ser el centro de atención. Anhelamos las opiniones rápidas de los lectores y la reseña positiva de los críticos que impulsen nuestra obra a ser leída por todos. Pero esto no siempre sucede. ¿Alguien se ha preguntado qué siente el novelista al finalizar su obra? ¿Cómo definiría su trabajo una vez publicado?

Este cuestionario pretende transmitir la visión del escritor. Le preguntaremos sobre su novela y le daremos la oportunidad de promocionarla y hacerse autocrítica. En definitiva, será su manera de convencernos para que leamos su novela.

HOY NOS PRESENTA SU OBRA HERMINIA LUQUE

1) Este cuestionario lo leerán muchas personas, algunas no te conocerán. Preséntate a tus nuevos lectores.

Me llamo Herminia Luque Ortiz. Nací en Granada y aquí obtuve la licenciatura en Geografía e Historia, aunque mi infancia transcurrió en un pueblo de la Alpujarra granadina. He publicado cuatro libros de narrativa (entre ellos “Al sur de la nada”) y pronto será editado otro de ensayo (“Siempre guapa. El imperativo estético en la sociedad contemporánea”).

2) ¿Cómo se llama tu nueva novela?

“Amar tanta belleza”. El título está tomado de unos versos de María de Zayas que dicen: Así pasa llorando/su bien perdido tiempo/que amar tanta belleza/gloria es que no tormento…

3) Dinos, lo más resumido que puedas, cuál es el tema central de tu novela, en qué tiempo se desarrolla y qué has querido transmitir con ella.

Se desarrolla en el siglo XVII, en dos momentos muy concretos, 1637 y 1653. Las protagonistas son dos escritoras de las que conservamos parte de su obra, María de Zayas y Ana Caro de Mallén, y que se conocieron personalmente. La novela comienza con un macabro descubrimiento: aparece el cadáver de una mujer emparedada, en cuyas ropas está bordada la siguiente leyenda: “Mi hermano me puso aquí”. Luego se desarrollan las peripecias de las dos protagonistas, lo que nos permite conocer algunos aspectos de la cultura y la sociedad del XVII en dos escenarios distintos, Madrid y Granada. 


4) ¿Se ha publicado en papel o en digital? Dinos con qué editoriales y no dudes en poner su página web para que podamos conocerlas.

La novela fue galardonada con el Premio de Novela Málaga 2015 y ha sido editada por la Fundación José Manuel Lara, del grupo Planeta. En una edición, aparte de muy cuidada, bellísima. 

5) Los autores nos encariñamos con nuestros personajes. Háblanos de ellos y dinos cuál es tu preferido.

Sí, nos encariñamos con ellos pero, como son nuestras criaturas, los queremos a todos. No sabría con cuál de las dos protagonistas- narradoras quedarme, Ana Caro de Mallén o María de Zayas. Aparte de ellas hay un conjunto de criados, cada una con su historia particular: Mari Cépalo, Elenona, Albérchigo, Zita, Esteban, Mariquilla, Quiteria, Justa…Y el gran Alonso Cano también es un personaje de la novela.

6) Las ideas surgen como chispas, a veces nos vienen cuando menos nos lo esperamos. ¿De dónde partió la idea de escribir esta historia?

Pues surgió documentándome para otra novela, una historia que llevaba arrastrando un tiempo y que finalmente se ha vuelto a quedar en el tintero. Pero me encontré con doña María de Zayas y la fuerza de su literatura y de su personalidad me atrapó. Y ya no la dejé escapar. 

7) La novela histórica es un trabajo muy arduo. ¿Cuánto tiempo te llevó documentarte y recopilar todos los datos suficientes para desarrollarla?

Más de dos años. Pero documentarse no es una tarea ardua, a mí meresulta muy gratificante. Sobre todo porque la lectura es una actividad placentera –para mí lo mismo de placentero es leer una monografía sobre Feliciana Enríquez de Guzmán o sobre la moda e la pintura de Velázquez, que una comedia de Tirso de Molina, una novela de Luis Vélez de Guevara o el estudio de Nieves Baranda “Cortejo a lo prohibido” sobre lectoras y escritoras en la España moderna…Ah, y una manía: me tengo que comprar todos los libros que considero imprescindibles. De modo que parte las estanterías de mi estudio se ordenan por “libros”, es decir, por obras que he necesitado para escribir un libro determinado. 

8) ¿Qué fue lo más anecdótico que te encontraste en esta documentación?

Una de las cosas que vi que por fin se había resuelto era la patria chica de Ana Caro, que si bien sus contemporáneos la llaman “dama sevillana” o “dama de nuestra Sevilla”, en verdad fue granadina, bautizada en la parroquia del Sagrario de Granada –cosa que ya sospechaba el erudito Manuel Serrano y Sanz.

9) ¿Por qué crees que esta novela merece ser leída?

Eso debe decidirlo el lector. Cualquier cosa que diga la autora puede ser utilizada en su contra…

10) Déjanos abrir boca. ¿Nos permites leer un trocito de ella? 

Transcribo un párrafo en el cual doña Ana refiere que, años después, se entera de que la dueña de la posada en la que recala es una alcahueta, “tercera de muchas mujeres, buenas para las sábanas y pecho para muchos hombres”:

Tenía la llamada Margarita –o Margaritona, según otros- un libro de abecedario, de pliego entero, donde iba apuntando por su orden de letra todas la mujeres que querían ser gozadas, con el nombre de la calle y el número de su casa, y hasta un retrato de las mismas, con anotaciones de este jaez: “gusta mucho de lo dulce, es golosa a rabiar; al trueque del buen bocado hará cualquier cosa”, “de natural rubio, con el pelo como atardecer de octubre”, “tiene lindo pie, gasta en chinelas, zapatillos y corchos huecos más que princesa de Cariñán”, y así hasta de doscientas o trescientas, no todas izas, o sea, mujeres de la mala vida, sino también viudas de caballeros, damas de apariencia honesta –pero sólo la apariencia-, tías cuarentonas con el rosario pegado con pez a la boca , que no se le cae ni para llevarse un pedazo de pan a la boca, y hasta casadas, al lado de las que es de rigor poner “con marido pacífico” o bien “es casada con un perulero vuelto a las Indias”. O esto otro: “maridada con hombre de cortas entendederas”, si no “con esposo fácil de contentar”.



JORNADAS DE NOVELA HISTÓRICA DE GRANADA

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